El electrodo de tungsteno es el elemento central de la soldadura TIG: es el que crea y mantiene el arco, sin fundirse. Identificado por un código de color, se elige según el metal y el tipo de corriente. Descubra nuestra selección de electrodos de tungsteno para TIG, en las calidades y diámetros adaptados a sus trabajos.
El papel del electrodo de tungsteno
En TIG, el electrodo de tungsteno se denomina «no fusible»: llevado a temperaturas muy elevadas, genera el arco sin consumirse como un electrodo revestido. El metal de aportación se añade por separado. La calidad y el afilado del electrodo TIG influyen directamente en la estabilidad del arco y en la fineza del cordón. Es un consumible clave de la máquina TIG.
El código de color de los electrodos
Los electrodos se distinguen por un código de color que corresponde a su composición (tungsteno puro o aleado con diversos óxidos). Cada calidad tiene sus características: algunas son más adecuadas para corriente continua (acero, inoxidable), otras para corriente alterna (aluminio) y otras son polivalentes. Conocer este código de color permite elegir el electrodo adecuado para su metal y su máquina.
¿Qué electrodo para qué metal?
La elección depende de la corriente. Para el acero e inoxidable en TIG CC (corriente continua), se prefieren calidades estables y duraderas. Para el aluminio en TIG CA/CC (corriente alterna), se elige una calidad adaptada a esta corriente. Existen electrodos polivalentes adecuados para uso mixto, prácticos para quienes alternan los metales.
El diámetro correcto
El diámetro del electrodo de tungsteno TIG debe ser proporcional a la intensidad utilizada. Un electrodo demasiado fino para una intensidad elevada se desgasta prematuramente y desestabiliza el arco; un electrodo demasiado grueso para una intensidad baja arranca mal. Los diámetros habituales (1,6; 2,4; 3,2 mm) cubren la mayoría de los trabajos, del más fino al más potente.
El afilado, gesto esencial
El afilado del electrodo de tungsteno es determinante en corriente continua: la punta debe estar afilada en el sentido de la longitud, nunca en sentido transversal, en una muela dedicada, para obtener un arco estable y concentrado. En corriente alterna, el extremo forma una pequeña bola. Un buen afilado condiciona la precisión del cordón y la vida útil del electrodo.
Evitar la contaminación
Si el electrodo TIG toca el baño de fusión o el metal de aportación, se contamina: el arco se vuelve inestable y el cordón se ensucia. Entonces hay que reafilar la punta. Para evitarlo, se mantiene una ligera distancia entre el electrodo y la pieza, y se utiliza una antorcha TIG bien ajustada con la boquilla y el collarín correctos.
La vida útil del electrodo
Un electrodo de tungsteno bien utilizado dura mucho tiempo, ya que no se funde en la soldadura TIG. Su vida útil depende sobre todo de la limpieza (sin contaminación por el baño o el aporte), del afilado correcto y del diámetro adaptado a la intensidad. A alta intensidad, un electrodo demasiado fino se erosiona rápidamente; bien dimensionado y bien protegido por el argón, conserva su punta y su eficacia de forma duradera. El post-gas, que mantiene la protección tras la extinción, también contribuye a preservarlo.
Electrodos polivalentes: una elección práctica
Para quienes alternan acero, inoxidable y aluminio, los electrodos de tungsteno llamados polivalentes constituyen un compromiso interesante: evitan cambiar de electrodo con cada metal, ofreciendo un buen comportamiento tanto en corriente continua como en corriente alterna. Sin igualar a un electrodo especializado en cada uso, simplifican el trabajo y reducen el stock de consumibles. Combinados con una antorcha TIG bien equipada, cubren la mayor parte de las necesidades de un taller polivalente.
Afilado y stock
Disponer de un pequeño stock de electrodos de tungsteno ya afilados ahorra tiempo en producción: se reemplaza una punta contaminada sin interrumpir duraderamente el trabajo. Una muela dedicada al tungsteno, reservada para este uso, evita además cualquier contaminación cruzada y garantiza un afilado limpio, garantía de un arco estable y preciso. Piense también en proteger los electrodos afilados en un estuche adecuado, para preservar su punta hasta el momento de uso.
Nuestro consejo
Para elegir bien su electrodo de tungsteno, parta del metal y del tipo de corriente (CC para acero/inoxidable, CA para aluminio), luego del diámetro adaptado a su intensidad. Cuide el afilado y evite la contaminación. Un electrodo polivalente es un buen compromiso para uso mixto. Explore nuestra selección de electrodos de tungsteno para lograr sus soldaduras TIG.
Preguntas frecuentes
¿Para qué sirve el electrodo de tungsteno en soldadura TIG?
Crea y mantiene el arco eléctrico sin fundirse (electrodo «no fusible»). El metal de aportación se añade por separado. La calidad y el afilado del electrodo influyen directamente en la estabilidad del arco y en la fineza del cordón TIG.
¿Qué significa el código de color de los electrodos de tungsteno?
El color indica la composición del electrodo (tungsteno puro o aleado con óxidos). Cada calidad tiene sus usos: algunas son adecuadas para corriente continua (acero, inoxidable), otras para corriente alterna (aluminio) y otras son polivalentes.
¿Qué diámetro de electrodo de tungsteno elegir?
Proporcional a la intensidad: los diámetros habituales son 1,6; 2,4 y 3,2 mm. Un electrodo demasiado fino para una intensidad elevada se desgasta rápido y desestabiliza el arco; demasiado grueso para una intensidad baja, arranca mal.
¿Cómo afilar un electrodo de tungsteno?
En corriente continua, la punta debe estar afilada en el sentido de la longitud (nunca en sentido transversal), en una muela dedicada, para obtener un arco estable y concentrado. En corriente alterna, el extremo forma una pequeña bola. Un buen afilado condiciona la precisión del cordón.