El hilo tubular sin gas permite soldar al arco semiautomático sin botella de gas, tanto en interiores como en exteriores. La bobina de hilo tubular alimenta su equipo MIG de forma continua y genera su propia protección al fundirse. Descubra nuestra selección de hilos tubulares para la soldadura de acero, en los diámetros y formatos adaptados a su generador.
¿Qué es el hilo tubular?
El hilo tubular es un hilo hueco cuyo núcleo está relleno de un fundente. Cuando se funde bajo el efecto del arco, este fundente libera un gas que protege el baño de fusión y forma una escoria aislante. A diferencia del hilo macizo, que requiere un gas de protección externo, el hilo tubular sin gas se basta a sí mismo. Es lo que permite soldar al aire libre sin temer que el viento disperse la protección gaseosa.
¿Por qué elegir el hilo tubular sin gas?
La soldadura con hilo tubular presenta varias ventajas. Se realiza sin botella, con total movilidad y menor coste de instalación. Resiste al viento, lo que la hace ideal para reparaciones en exteriores: portones, vallas, estructuras agrícolas. El hilo tubular de acero sin gas también tolera mejor las superficies ligeramente oxidadas o pintadas que el hilo macizo. Se utiliza con un equipo de soldadura con hilo tubular ajustado en polaridad negativa.
¿Qué diámetro elegir?
El diámetro del hilo tubular MIG debe adaptarse al grosor del metal y a la intensidad del equipo. El hilo tubular de 0,8 mm es adecuado para chapas finas y equipos pequeños, mientras que los diámetros superiores (0,9; 1,0; 1,2 mm) cubren espesores mayores y equipos más potentes. Verifique la compatibilidad con su alimentador y sus rodillos. Un diámetro bien elegido garantiza una fusión regular y una buena penetración.
¿Hilo tubular o hilo macizo?
Las dos familias de hilo responden a necesidades distintas. El hilo tubular se utiliza sin gas, en exteriores, sobre acero de grosor medio, con un resultado funcional. El hilo macizo se utiliza con gas, en taller, para un cordón más limpio en chapas finas y piezas vistas. Muchos soldadores disponen de ambos según el trabajo. Para la soldadura con gas, consulte también nuestra sección de equipos MIG con gas.
El ajuste correcto del equipo
Conseguir una buena soldadura con hilo tubular requiere un ajuste correcto. La polaridad debe ser negativa (antorcha en el polo negativo), a diferencia del hilo macizo. A continuación, ajuste la tensión y la velocidad del hilo por pasos, sobre una chapa de prueba, hasta obtener un arco regular. Como el hilo tubular es blando, utilice rodillos con ranura moleteada que lo arrastren sin aplastarlo, y un tubo de contacto del diámetro adecuado.
El desescoriado de la escoria
Particularidad del hilo tubular sin gas: forma una escoria que hay que retirar tras cada pasada con una cepillo y un martillo de picar. Este desescoriado es esencial para obtener una soldadura sana y preparar la pasada siguiente. El proceso también genera más humos: prevea una buena protección respiratoria.
Conservar correctamente la bobina
Una bobina de hilo tubular debe mantenerse seca: la humedad degrada el fundente y provoca porosidades y proyecciones. Conserve sus bobinas en su embalaje, protegidas de la humedad, e instálelas correctamente en el alimentador para evitar nudos y atascos. Una bobina bien almacenada conserva todas sus propiedades de soldadura.
Ajuste y sonido del arco
Para sacar el máximo partido de una bobina de hilo tubular, el ajuste del equipo se realiza mediante pruebas sobre una chapa de prueba. Ajuste tensión y velocidad del hilo hasta obtener un arco regular, cuyo sonido recuerda a un chisporroteo continuo: es la señal de un buen equilibrio. Un arco que «chasquea» indica una velocidad de hilo demasiado baja; un hilo que empuja la antorcha hacia atrás indica lo contrario. El hilo tubular MIG se suelda en polaridad negativa: verifique este punto en primer lugar si el arco es inestable. Por último, avance la antorcha en modo de empuje (técnica «en empuje») para ver mejor el baño y distribuir el calor sobre el acero.
Nuestro consejo
Para las reparaciones en exteriores y la soldadura de acero de grosor medio, el hilo tubular sin gas es la solución más práctica: sin botella, resistencia al viento, tolerancia a las superficies imperfectas. Elija el diámetro adecuado para su equipo (0,8 mm para chapas finas, más para grandes espesores) y cuide el ajuste de polaridad. Explore nuestra selección de hilos tubulares para equipar su equipo MIG.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la diferencia entre el hilo tubular y el hilo macizo?
El hilo tubular es hueco y está relleno de fundente: genera su propia protección y se suelda sin gas, en exteriores. El hilo macizo es sólido y necesita un gas de protección externo, en taller, para un cordón más limpio. El tubular tolera mejor las superficies oxidadas o pintadas.
¿Qué diámetro de hilo tubular elegir?
Según el grosor y la intensidad del equipo: el 0,8 mm es adecuado para chapas finas y equipos pequeños; los diámetros superiores (0,9; 1,0; 1,2 mm) cubren grandes espesores y equipos más potentes. Verifique la compatibilidad con su alimentador y sus rodillos.
¿Se necesita gas con el hilo tubular?
No, ese es precisamente el interés del hilo tubular: el fundente que contiene libera un gas protector al fundirse. No se necesita ninguna botella de gas, lo que permite soldar en cualquier lugar, incluso al aire libre.
¿Por qué se forma escoria con el hilo tubular?
El fundente contenido en el hilo tubular, al fundirse, forma una escoria que protege el baño durante el enfriamiento. Es normal: hay que retirarla tras cada pasada con un cepillo y un martillo de picar, para obtener una soldadura sana y preparar la pasada siguiente.